|
Un hombre
entre lo espiritual y lo terrenal, entre el estudio de la
Biblia y la genealogía de los caballos. Es un buen intento
para definir a Miguel Icekson Fassler, del criadero El
Codiciado y un criador que trabaja a su manera, privilegiando
ciertas formas en la elección de las sangres, el manejo de sus
productos y el destino final que les asigna, poniendo especial
cuidado en quienes serán los depositarios de esa riqueza
racial y funcional.
Y la historia del criadero, cuyo nombre se debe
a un ejemplar llamado Codicia, partió así, según palabras de
su propio creador.
"La primera cría que inscribí fue en el año 1968, pero
efectivamente tuve algunos caballos antes de eso. Unas yeguas
que había comprado, que eran ganadoras en Rienda. Pero
considero que la primera cría inscrita es la que da el inicio
al criadero.
Eso fue en el año 1968 y la primera yegua se llamaba El
Codiciado Débora, y era hija de un hijo del Coirón III. En ese
tiempo ese caballo había ganado la FISA, lo tenían en San José
de Maipo, y el Alcalde de San José de Maipo era el señor Luna,
quien me facilitó esa monta.
Después, compré otras líneas de sangre y específicamente
adquiría hembras. De los potros, después conseguí que el yerno
de don Jorge Lasserre me diera montas de El Tira, y don Juan
Bidegaín me facilitó al Amargo, que era hijo del Ratero en
Domingo en Doña Cote.
SIGUIENTE
>>
|
|